Ir al contenido principal

El gran secreto de Australia: Tasmania.


Tasmania tiene millones de hectáreas de campo salvaje para explorar, y aire y agua frescos en abundancia. El estado más pequeño de Australia también es el más verde. Alrededor de un 20% de Tasmania está protegido como patrimonio mundial de la Unesco: una zona de impresionante valor cultural y natural que incluye algunas de las últimas junglas tropicales del mundo. Tasmania está cubierta de sendas por las que pasear, como la famosa Overland, un paseo de 65km., durante seis días, por el corazón montañoso de la isla. En la península Freycinet, el corto aunque valioso paseo de 45 minutos de ascensión por la montaña, hasta el mirador de la bahía Wineglass, proporciona una vista que quita el aliento: una de las más espectaculares extensiones de arena del planeta. El Parque Nacional Maria Island fue, en otro tiempo, hogar de los peores criminales de Gran Bretaña y de revolucionarios políticos exiliados, ofrece una interesante mirada al pasado de dichos presos. En la bella costa este encontrarás playas de arena blanca rodeadas por aguas cristalinas. Viaja al sudoeste, al interior de la jungla de Tasmania, patrimonio de la humanidad, hacia la remota costa oeste. Sube al monte Rugby para disfrutar de unas fantásticas vistas. 

Noviembre es el momento ideal para un viaje por Tasmania, ya que la isla disfruta de una primavera templada y de largas horas de luz. El aspecto compacto de Tasmania la convierte en el destino perfecto para viajar en coche, en dos semanas puedes recorrer la mayoría de sus bellos paisajes.
Fuera del circuito turístico habitual esta isla es el secreto mejor guardado de Australia, y ofrece posibilidades de aventuras sin fin en un antiguo paisaje que rebosa de vida.

Para más información: www.australiatourism.com

Más abajo os dejo un adelanto de lo que os espera si decidís viajar hasta esta isla:




Comentarios

Entradas populares de este blog

La gran manzana: Nueva York.

Nueva York está llena de atractivos culturales: arte, teatro, música y museos, junto con una gastronomía y un comercio de primera línea. La Quinta Avenida es un punto de partida, desde aquí puedes visitar el Rockefeller Center, admirar el escaparate de Tiffany & Co. y apreciar los productos de la legendaria Saks. Al final de la calle coge el ascensor hasta la cima del Empire State para disfrutar de sus fantásticas vistas. Asiste a un espectáculo en Broadway y pasa una mañaa entre los tesoros del Museum  of Modern Art (MoMA). Cada barrio de esta ciudad ofrece un ambiente distinto, y la arquitectura varía desde los deslumbrantes destellos de neones de Broadway hasta las estructuras de acero del Soho. Dedica un día a visitar la "Milla de los Museos": el Guggenheim, los objetos históticos del Jewish Museum, los tesoros de la Frick Collection,... Una de las visitas obligadas cuando vayas a la Gran Manzana será explorar Central Park en todo su esplendor. Coge el ferry par...

Vistas de altura: Cataratas Victoria.

Las Cataratas Victoria ejercen de frontera internacional y muestran dos personalidades distintas. En Zimbabue se ven a la distancia, desde un exuberante bosque tropical creado por la densa niebla perpetua formada por el agua. La parte de Zambia permite un contacto más íntimo con las cataratas. Aquí, los visitantes pueden acceder hasta el borde, donde el Zambeze se precipita hacia el abismo, o atravesar una serie de rutas engullidas por la niebla. La parte de Zimbabue posee una mayor variedad de lugares para pernoctar, y más oportunidades de explorar la zona.  Explora las Cataratas Victoria y adéntrate en el parque selvático que discurre a lo largo de la garganta para disfrutar de las mejores perspectivas. Desde la vertiente de Zambia disfruta de una mayor tranquilidad explorando la zona y siguiendo alguna de las rutas entre las nieblas, que proporcionan un contacto único con las cataratas. Dirígete a Livingstone y visita el Museo Nacional. Sumérgete en una emocionante ruta de...

Recorrido en tren: Canadá.

El tren puede llevarte de la costa este a la oeste de Canadá en tan sólo cinco días pero visitar todo este extenso país de manera profunda lleva más tiempo: explorar el arte de Toronto, las impresionantes montañas Rocosas, o las costas lamidas por las olas del Pacífico y el Atlántico. Este viaje épico sigue el curso del río San Lorenzo hasta los salientes de granito del Escudo Canadiense; cruza las Grandes Llanuras de las praderas y los bosques de pinos y abetos hasta las montañas Rocosas; en la costa oeste, los bosques de cedros dan la bienvenida al océano Pacífico. El tren hace varias paradas como la de los Grandes Lagos donde numerosos piragüistas aprovechan para bajarse. Tras cruzar las montañas pasamos por el interior desértico de la Columbia Británica y, finalmente llegamos a Vancouver. Allí podrás pasar los últimos días, en la costa del Stanley Park, en el jardín botánico de VanDusen o explorando Gastown o Chinatown. Muchos viajero optan por hacer una pequeña parte d...