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Pasar frío merecerá la pena: La Antártida.


La Antártida, una isla continente, es el destino más meridional del mundo. Llegar hasta allí no te será fácil, sólo podrás hacerlo desde la ciudad de Ushuaia situada al sur de Argentina. Si eres de los que se marean a bordo quizás pases un mal rato pues tendrás que desplazarte, comer y dormir en un barco. Los cruceros llegan durante el verano (noviembre-marzo) cuando las aguas son navegables y las temperaturas permiten la exploración en tierra.

Este continente es uno de los pocos terrenos vírgenes que quedan en el mundo. Pasarás el día surcando aguas donde a menudo se ven ballenas u osos marinos tumbados sobre grandes icebergs flotantes. Tendrás la ocasión de caminar entre pingüinos y de admirar el impresionante paisaje gélido. Para conservar la naturaleza virgen de este continente de hielo, la normativa limita la cantidad de pasajeros permitida en tierra, lo que ofrecerá una experiencia íntima con el paisaje y los animales. Los itinerarios más largos incluyen las islas Shetland del Sur y las Georgias del Sur, hogar de los grandes y coloridos pingüinos rey. Estos últimos parecen estar acostumbrados a los visitantes y a menudo no dudan en acercarse hasta nosotros.

La Antártida es la última frontera de la Tierra, un paraíso inmaculado de majestuosas montañas, icebergs colosales y grandes extensiones de hielo polar. Así que para ponértelo más fácil te haré una lista de cosas que no puedes dejar de visitar en este destino: haz una breve excursión al Parque Nacional de Tierra de Fuego, navega por el famoso paso Drake, desembarca para conocer a los pingüinos de corona blanca, disfruta de los acantilados de hielo en la Paradise Bay, y no olvides regresar por el cabo de Hornos donde se encuentran los océanos Atlántico y Pacífico.








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